tipo de cuerpo

De seguro te has dado cuenta que siempre existe alguien que por más que coma de todo, nunca engorda. Mientras tanto tú engordas sólo por respirar. ¡Qué injusticia! seguramente es lo que piensas. 

Lo sé, yo también lo he pensado muchas veces, pero algo que tal vez no sabes es que existen 3 tipos de cuerpo, y en función del tipo que tengamos, también tenemos un tipo de alimentación y ejercicio. ¡Te lo cuento todo en esta entrada!

La genética y el hecho de que cada persona es diferente, son las razones por las que hay gente que tiene más facilidad para quemar grasa y ganar masa muscular que otros.

Como ya te he dicho anteriormente, existen tres tipos de cuerpo: endomorfo, ectomorfo y mesomorfo. Saber cuál es el tuyo te proporcionará muchísimas ventajas.

Ectomorfo

Las personas ectomorfas suelen ser altas, delgadas por lo general, con extremidades largas y hombros estrechos. Tienen un metabolismo increíblemente rápido que les permite comer todo lo que quieran sin ganar apenas peso.

A pesar de tener la ventaja de que les cuesta ganar peso, también les cuesta ganar masa muscular. 

Entrenamiento y dieta

Como tu objetivo principal será ganar masa muscular, deberías poner énfasis en el entrenamiento de fuerza, incorporando a tu rutina ejercicios compuestos.

Tu objetivo principal es la hipertrofia, por lo que haz hincapié en pesos libres (mancuernas), deja a un lado las máquinas y asegúrate de que realizas un gran número de ejercicios compuestos.

Aumenta el peso y haz unas pocas repeticiones más e incluye largos espacios de tiempo de recuperación entre las diferentes series.

Puedes entrenar 3 veces por semana todo el cuerpo o si lo prefieres entrena 5 días a una intensidad elevada.

Deben tener una dieta alta en carbohidratos limpios y proteínas. Además, el beber agua constantemente es algo recomendado.

Endomorfo

Las personas endomorfas son el polo opuesto a las que son ectomorfas, ya que las endomorfas son más bajas, bastante más corpulentas y ganan peso con más facilidad.

Tiene su lado bueno y malo, ya que ganan masa muscular fácilmente, pero tienen la cintura ancha, ganan peso con mucha facilidad y les cuesta mucho perderlo.

Entrenamiento y dieta

No solo necesitas llevar a cabo entrenamientos de fuerza, sino también de resistencia, para ayudar a que tu cuerpo mantenga los niveles de grasa bajo control, lo que significa que deberías incluir cardio en tu rutina.

Deberías basar tus entrenos en pesos moderados y hacer unas 8-12 repeticiones en cada serie. También, tu tiempo de descanso entre series debería ser más corto.

Realiza ejercicios de peso libre pero incluyendo a su vez entreno de cardio los días que no entrenes con peso, con tal de mantener la grasa bajo control.

Se recomienda el bajo consumo de carbohidratos, mucha hidratación y realizar al menos 6 comidas al día para acelerar su metabolismo. Debe ser una dieta rica en frutos secos, vegetales, frutas moderadas y evitar azúcares refinados.

Mesomorfo

Por último, tenemos el cuerpo mesomorfo. Si eres uno de ellos puedes considerarte un afortunado.

Las personas mesomorfas se consideran genéticamente dotadas, ya que ganan masa muscular muy fácilmente y queman grasa con mucha más facilidad que las personas endomorfas y ectomorfas. Además, acostumbran a ser más deportistas.

Las personas mesomorfas tienen la cintura estrecha, el tronco largo, son más musculosos y queman grasa más fácilmente. Son unos verdaderos afortunados, lo tienen todo.

Entrenamiento y dieta

Para conseguir los mejores resultados deberías entrenar para ganar tamaño, fuerza y resistencia.

Entrena con pesos de intensidad moderada y alta y haz entre 6 y 12 repeticiones por cada serie. Muchos mesomorfos cambian sus sesiones de entrenamiento cada 6 semanas aproximadamente para evitar estancarse y obtener los mejores resultados.

En cuanto al cardio, 2 sesiones de HIIT a la semana serían suficientes para aumentar la resistencia y la quema de grasas, mientras que deberías realizar un entrenamiento de fuerza entre 3 y 5 veces por semana, dependiendo del programa de entrenamientos o ejercicios que estés siguiendo.

Es recomendable una dieta que privilegie las proteínas antes de las grasas, pero también, al menos, un 40% de hidratos de carbono.

Quítate de la cabeza la idea de que no puedes conseguir grandes objetivos por tu genética. Lo único que tienes que hacer es saber qué entrenamiento y dieta se adecua mejor a tu cuerpo y centrarte en los puntos fuertes de tu tipo de cuerpo. ¡A echarle ganas!

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