por que engordo

Creo que todos nos hemos hecho esta pregunta alguna vez: ¿Por qué engordo? 

Y sí, sabemos que “comer de más” nos “engorda”, pero, ¿entendemos a fondo qué implica todo esto? Te lo explico en esta entrada. 

Engordar no sólo tiene una causa, el subir de peso es multifactorial y se debe tanto a factores genéticos como a factores ambientales. La genética, alimentación, deportes y hábitos de vida van a condicionar que nuestro cuerpo engorde, se mantenga o adelgace.

Subir de peso tiene un factor genético importante. El número y tipo de células que almacena la grasa y el ritmo metabólico es algo crucial en un organismo, de ahí que a unas personas le sea más fácil engordar que a otras.

Entonces, la genética es algo que no podemos controlar, al igual que nuestro tipo de cuerpo. Pero la alimentación y hábitos saludables como ser una persona activa, sí es algo que está en nuestras manos. 

Un alto consumo de calorías van a hacer que día a día nuestro organismo acumule energía que no necesitamos, y eso se traduce en más “llantitas”.

Nuestro cuerpo es muy sabio, y sabe lo que hace. Él tiene un consumo definido de cuántas calorías necesita para poder funcionar en el día a día. Y lo que pasa es que cuando consumimos más calorías de las que realmente necesitamos, nuestro cuerpo empieza a usar la energía que le damos al momento y deja de usar la energía guardada, ahí es donde se empieza a acumular la grasa. 

La insulina hace lo que sabe

Cuando tomamos azúcares de manera natural en las frutas, verduras y hortalizas, e incluso en cantidades moderadas en los cereales, legumbres y tubérculos, y hemos hecho ejercicio, con lo que hemos vaciado en mayor o menor medida los depósitos de glucosa, resulta fácil a la insulina su gestión, y procede a su llenado para dejarlos listos para poder ser usados de nuevo.

El problema se produce cuando a la cantidad de azúcar que ingerimos de alimentos naturales le sumamos otras procedentes de otros alimentos. La insulina hace lo que sabe –en el sentido de llenar los depósitos del hígado y músculo de glucógeno–, pero si estos ya están llenos, el azúcar sobrante se conduce hacia los depósitos de grasa. Sí, de grasa. De forma que ese azúcar por mecanismos metabólicos complejos se convierte, digamos, en «tejido adiposo». Y lo hace por dos motivos: uno para evitar que suba el azúcar en la sangre, ya que su incremento es muy perjudicial para muchos órganos; y otro porque esa cantidad de azúcar también es energía y el proceso metabólico está acostumbrado a no tirar nada y, por tanto, de esta forma procede a almacenarla.

Por supuesto los hábitos de actividad física también influirán. Está más que demostrado que una actividad física frecuente ayuda a mantener el peso, ya que gastamos parte de la energía que ingerimos y que de no ser así se almacenaría un día tras otro.

En conclusión: engordamos porque día a día la ingesta abusiva de calorías y la falta de actividad física hace a nuestro cuerpo acumular aquello que no le hace falta, ya que en algún sitio lo tiene que guardar.

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