ley de atraccion

En esta entrada quiero contarles mi historia, cómo mi vida cambió y mejoró después de entender la ley de atracción. 

Todo empezó en el 2016. En Enero, terminé la relación amorosa más larga que he tenido y, mucho antes de que esto sucediera, ya sufría de depresión -TODO el tiempo-. Lo que no sabía es que este episodio iba a empeorar lo que ya venía arrastrando desde hace muchos años. 

Me encontraba estudiando -y sin trabajo-, estaba sobreviviendo con mis ahorros. Esta situación me llevó a buscar trabajo, pero al igual que los 3 años pasados de mi vida laboral, solo encontraba trabajos que me hacían sentir miserable. 

Me sentía frustrada y sin esperanzas (además de miserable).

Empecé a ir al psiquiatra porque de repente tuve ataques de ansiedad todo el tiempo, me sentía sola y sin ganas de seguir adelante. 

Ahora, presta mucha atención porque esta historia está a punto de dar un giro completo. 

Ya había tocado fondo y lo único que quedaba era levantarme. Un día cualquiera, me escribió una conocida muy lejana (habíamos hablado un par de veces en toda la vida) y sin querer todo fluyó. Le conté mi historia, y ella me contó la suya. Ella había pasado por la misma situación que yo hace unos meses atrás (¿coincidencias de la vida?).

Empezamos a hablar todos los días, todo el tiempo y un día me habló sobre la ley de atracción (algo que desconocía por completo hasta entonces). Básicamente, esta ley habla sobre que atraes todo lo que piensas y sientes. O sea, mientras más negativos sean tus pensamientos y sentimientos, más cosas malas atraerás a tu vida. 

Me puse a recordar todas las situaciones de mi vida, y cómo yo había atraído todas y cada una de ellas. Sentí que me habían quitado una venda de los ojos, ahora estaba completamente consciente de quién era y qué quería. 

Seguía hablando todos los días con mi maestra, y cada vez aprendía más sobre lo que debía hacer para que mi vida vaya en el rumbo que yo deseaba. 

Ahí aprendí mi frase favorita: Todo lo que crees, creas. 

No fue fácil, porque tuve que cambiar completamente mi mentalidad. Sacar todos los pensamientos negativos de mi sistema y lo más difícil de todo fue creer. 

Creer que yo puedo, creer que tengo el poder de hacer realidad todo lo que me proponga, creer que el Universo estaba siempre pendiente de mis necesidades y lo único que debía hacer era DECRETAR. 

Cuando ya pasas esta etapa, todo lo demás viene por sí solo. 

Recuerdo que en ese tiempo, mi mayor deseo era encontrar un trabajo en donde me sintiera a gusto y tuviera un montón de cualidades que siempre había querido. Me puse manos a la obra, y durante un mes hice todas mis afirmaciones. 

Un día, me enviaron una publicación del trabajo que yo estaba buscando (exactamente EL trabajo). Yo no lo busqué, llegó a mí. Recuerdo que ese día fui al baño del trabajo miserable en el que estaba en esos momentos y me puse a saltar de alegría. 

Fui a la entrevista de trabajo, y sí, ese era MI trabajo, el que había estado buscando durante años. Estaba ahí, frente a mis ojos. No tienes idea de la gratitud que sentí en esos momentos, todo era tal y cual lo había imaginado tantas veces en mi cabeza. 

El Universo necesita que tengas una fe ciega en él. Y esto lo comprobé yo misma. Me llamaron del trabajo de mis sueños, y me dijeron que NO lo conseguí. No te imaginas todo lo que lloré ese día después de esa llamada. Pero me desperté al día siguiente, y me dije: “Ok, tal vez ese no era el trabajo, ya llegará. Yo sé que todo va a estar bien”. 

De nuevo, la historia da un giro por completo. Me llamaron 2 semanas después del mismo trabajo, a decirme que habían hecho un lugar para mí, porque creían que me merecía la oportunidad. De otro mundo, ¿no?

Bueno, dirás: “Ok, conseguiste un trabajo, que chevere, pero eso no prueba gran cosa”. Aquí te cuento otra de mis manifestaciones. Cuando quedé embarazada, me preocupaba mucho qué iba a hacer con mi bebé, ¿Quién la cuidaría mientras yo trabajaba? ¿Iba a pasar lejos de ella más de 10 horas al día? Esto no me dejaba dormir. 

Después de algún tiempo, decidí entregarle esta preocupación al Universo, él se haría cargo. Unos meses después, mis jefes me dijeron que tenía la opción de trabajar desde casa, y solo un par de días iría a la oficina. ¡Qué excelente noticia!, justo lo que necesitaba. 

Recuerdo que para ese entonces tenía 8 meses de embarazo, y creo que fue la primera vez en meses que pude respirar con tranquilidad. 

Nada pasa por coincidencia, es lo único que te puedo decir. 

Después de haberte contado mi historia, quiero compartir contigo las 3C que cambiaron mi vida. 

Cree: La base de la ley de atracción, es creer. Tener esa fe ciega de que lo que quieres con todas tus fuerzas, se te dará. 

Cambia: Todo esto es un proceso de cambio, si no cambias desde adentro, nada cambiará afuera. 

Crea: Ahora que ya crees ciegamente y cambiaste de mentalidad, es momento de crear tu propia realidad. Tú y solo tú tienes el poder de decidir qué pasará con tu vida. 

Te invito a que apliques las 3C a tu día a día, verás como dentro de poco tiempo, tus deseos más profundos se harán realidad 🙂 

New call-to-action